Tiendologuia.comDe las tres grandes empresas que se dedican al negocio de las videoconsolas, Microsoft es la que menos terreno ha recorrido y la que menos máquinas ha vendido. De hecho, a día de hoy solo alberga tres máquinas en su haber: Xbox, Xbox 360 y Xbox One. Su camino comenzó con Xbox allá por el cada vez más lejano año 2001, después de presentar la máquina en el 2000. En un mercado dominado por Sony y Nintendo, y con una Sega que acababa de retirarse de la batalla, Microsoft prometía dar mucha guerra. Para ello contaba con un hardware potentísimo para la época, equiparable a un PC (Pentium III) de los que se comercializaban por entonces, y por ende superior a una PS2 que había salido un año antes, e incluso a Nintendo GameCube, que era contemporánea y se quedaba a medio camino entre las máquinas de Sony y Microsoft, con un hardware —eso sí— muy equilibrado en rendimiento y precio. Nada que ver con Xbox, que apostada por un maquinón enorme y bruto a un precio no apto para todos los bolsillos.
La consola inició su periplo en noviembre de 2001 en Estados Unidos y marzo de 2002 en Europa a un precio de 480 euros que tuvo que ser rebajado a los 50 días a 300 por las bajas ventas. A pesar de ser una consola innovadora en aspectos como el juego online —Xbox Live existe desde 2003—, en estandarizar en consolas los géneros de videojuegos más típicos de PC como los FPS multijugador o el RPG occidental, y de haber tenido suculentas exclusivas que se aprovechaban de la potencia de la máquina para mostrar entornos gráficos nunca vistos hasta entonces en consola, finalmente solamente logró vender 24 millones de unidades hasta su defunción en 2006, muy lejos de las más de 150 que PS2 había conseguido hasta ese año, dominando como un rodillo su generación.

Pero Microsoft no había venido a explorar el terreno videoconsolero, sino a apostar por él, y en noviembre de 2005, cuatro años justos después del lanzamiento de Xbox, introdujo en Estados Unidos y Europa su segunda consola: Xbox 360. Podría decirse, a tenor de los resultados y de lo que se comenzaba a atisbar en ella ya desde el principio, que Xbox era el anzuelo y X360 era el cebo. Con la primera solamente pretendían implantarse, pero el verdadero todo o nada llegaba con la sucesora. Y es que era una consola mucho mejor pensada a todas luces, con un hardware mucho más equilibrado y potente, un precio inicial más competitivo, unas líneas de diseño más modernas, interfaz mejorada, recién inventado sistema de logros, juego en red y soporte para alta definición desde el inicio, un catálogo de juegos que pretendía ampliar todos los conceptos habidos y por haber, aunando sagas occidentales y orientales por igual, soporte para títulos en formato digital... y encima llegando un año antes que sus rivales. Podría decirse, desde luego, que Xbox 360 fue la consola que marcó el cambio generacional, no solo durante el primer año, sino durante prácticamente toda ella. Sony, por primera vez desde que comenzó con PlayStation allá por 1995, se veía en jaque.




Xbox 360 apareció con un catálogo de juegos poderoso para ser el inicial, con dos grandes propuestas de una Rare a la que se le pedían ya proyectos de calibre (lástima que luego no hubiese muchos más) como eran Kameo y Perfect Dark Zero, un gran título de coches —Project Gotham Racing 3—, un excelente juego de lucha —Dead or Alive 4— y una adaptación de Call of Duty 2 de PC, saga multimillonaria en la actualidad que por entonces acababa de nacer y empezó a ser conocida en el mundo consolero gracias a X360. En el horizonte se vislumbraban cosas como The Elder Scrolls IV: Oblivion, uno de esos clásicos de PC que tenía en la marca Xbox a su mejor aliada para empezar a hacer sus pinitos en consolas (TES III: Morrowind ya había tenido cierto éxito en la primera Xbox), y principalmente el que iba a ser el primer gran pelotazo de Xbox 360 y de la recién estrenada generación que con ella empezaba: Gears of War. Y es que se trataba, a efectos prácticos, de la primera exclusiva que ponía sobre la mesa el salto técnico en primer plano y daba nuevas pinceladas jugables a un género conocido en segundo. Básicamente, terminó de instaurar el third person shooter con sistema de coberturas y multijugador online. Huelga decir que fue el primer superventas de una máquina que se estaba moviendo en el mercado como pez en el agua en sus primeros meses, con sus rivales —PS3 y la novedosa Wii de Nintendo— ultimando sus lanzamientos para finales de 2006. Sin embargo, y aunque el futuro era muy prometedor, comenzaron a llegar algunos problemas de cierto bagaje: el fracaso del HD-DVD y el famoso anillo rojo de la muerte.

Vamos por partes: El HD-DVD, que fue el formato de disco óptico que sucumbió en la batalla contra el Blu-Ray por convertirse en el estándar de los discos de gran capacidad para albergar contenido audiovisual en alta definición, apenas duró algo más de un año. El mercado no había respondido con tanta expectación a que hubiese un sucesor del DVD común, por lo que el Blu-Ray se quedó con el monopolio de un tipo de soporte que nunca ha llegado a despuntar del todo, si bien se sigue manteniendo como única alternativa física a día de hoy. Xbox 360 contaba con lector de DVD para sus juegos, pero Microsoft vendía aparte un lector de HD-DVD para ver películas en ese formato y, quizás si hubiese llegado a triunfar, habrían acabado usándolo para sacar juegos en HD-DVD. No fue así y en cierto modo, aquello se vio como un pequeño traspiés en el duelo de Xbox 360 frente a PS3. Aunque lo que realmente le hizo daño a la imagen de la consola fue el anillo rojo, más conocidas como “tres luces rojas”. Y es que esta consola, la primera con mandos inalámbricos de forma estándar, contaba con un círculo de cuatro luces verdes junto al botón de encendido que indicaban mediante luces verdes los mandos que estaban conectados. Pero esas luces se volvían rojas para indicar fallos. Un fallo de la placa base se indicaba con tres luces rojas, y lamentablemente ese error fue muy común en los dos primeros años de la máquina por culpa de un deficiente anclaje de la GPU y el exceso de calor, por lo que comenzó a ser muy frecuente entre los usuarios el tener que mandar la consola al servicio técnico incluso varias veces. En posteriores modelos se fue solucionando, al igual que se fueron introduciendo ciertas mejoras, como una entrada HDMI que no incluía de primeras, o discos duros de más capacidad que el de 20 gigas que traía originalmente.