Los vehículos eléctricos están llamados a comenzar una revolución y en un futuro no demasiado lejano sustituir por completo el parque de vehículos encadenados al petróleo. Son muchas las virtudes de estos pero también tienen graves inconvenientes en los que se confía subsanará la investigación y el desarrollo.

Estos vehículos son movidos por al menos un motor eléctrico alimentado por una batería, se cargan en cargadores instalados en los garajes privados, en la vía pública, centros comerciales etc. Suelen tener dos modos de carga, normal y rápida. Para completar la carga de la batería al 100% en carga normal se necesitarían alrededor de unas 6 horas mientras que en carga rápida se consigue cargar entorno el 70%-80% de batería en unos 30 minutos, todos estos datos pueden variar según la capacidad de la batería y su conexión. También se está desarrollando la carga inalámbrica, donde posicionando un vehículo preparado para ello sobre un estacionamiento especial se lograría cargar las baterías sin cables.
Los podríamos dividir en:

-Eléctricos puros: Como hemos indicado anteriormente son automóviles donde se sustituye el motor de combustión y el depósito de gasolina por al menos un motor eléctrico y una batería. Actualmente los hay de todo tipo y muchos más que están por venir. Por sus cualidades destacan los micro-urbanos como el Renault Twizy o Peugeot ION y los deportivos como el Tesla Roadster o el Fisker Karma.

-Eléctricos de rango extendido: Funcionan exactamente igual que los anteriores pero para aumentar su autonomía utilizan un pequeño motor de combustión interna que mueve un generador eléctrico el cual carga las baterías sobre la marcha cuando estás tienen un nivel bajo. Por lo tanto son automóviles que se pueden alimentar tanto de electricidad como de gasolina. No hay que confundirlos con los híbridos puesto que la tracción es totalmente eléctrica. Son los más convenientes en la actualidad aunque también los más caros. Está por llegar al mercado Europeo el Opel Ampera, en Estados Unidos se vende a buen ritmo su gemelo, el Chevrolet Volt.

-Vehículos de pila de hidrógeno: Hay quien los cataloga en un grupo aparte de los vehículos eléctricos por el hecho de que se alimentan de hidrógeno, pero en lo único en que se diferencian es que en lugar de baterías equipan pilas de hidrógenos (también llamadas pilas de combustible), las cuales generan electricidad a partir de hidrogeno y oxigeno del propio ambiente emitiendo vapor de agua pura por el tubo de escape. Se tienen muchas esperanzas en este tipo de vehículos pero aún se necesita mucho desarrollo en la estabilidad y eficiencia de las baterías, una reducción importante en el precio de estas así como también un sistema de distribución masiva de hidrogeno. Actualmente no hay en venta ningún vehículo de pila de hidrógeno a particulares aunque muchas compañías están apostando fuerte por esta tecnología. En varias ciudades Europeas hay programas piloto en activo con autobuses movidos por hidrógeno.

Los vehículos eléctricos entregan un par alto y casi constante y una potencia muy superior desde bajas revoluciones con respecto a los vehículos de combustión interna, lo cuales necesitan aumentar las revoluciones para llegar al punto de par y potencia óptima. Cualquier vehículo eléctrico con una potencia similar a la de uno convencional puede alcanzar con facilidad mayores aceleraciones, esto hace que sean muy favorables como vehículos deportivos.

Por otro lado la gran eficiencia de estos vehículos consigue que el precio por kilometro recorrido sea del orden de cinco veces menor que el de un vehículo convencional, pudiéndose obtener con un vehículo ligero y una tarifa eléctrica “supervalle” consumos de 1€ cada 100 kilómetros. Actualmente un vehículo de gasolina eficiente estaría alrededor de los 7 € cada 100 kilómetros.

El gran obstáculo de los eléctricos es sin duda la batería, encarecen en gran medida el precio del vehículo, consiguen autonomías muy inferiores a lo que estamos acostumbrados (alrededor de los 150 Km), son muy pesadas y tienen una vida útil corta, en unos 150.000 kilómetros empiezan a mermar sus cualidades. Esto es lo que hace que el despegue de este tipo de vehículos sea tan lento. Muy a menudo suenan nuevos avances en el terreno de la autonomía de las baterías y se especula con una gran bajada de precio en los próximos años, pero lo cierto es que en la última década poco se ha avanzado en este sentido.

Una batería puede costar de media unos 9000 €. Solo hay que pensar que si hoy en día a cualquier consumidor ya le “duele” cambiar una correa de distribución, imaginen el día que llegue el cambio de la batería. Esto también hace que incluso los automóviles eléctricos más pequeños superen con facilidad los 30000 euros.

Pero Renault se ha sacado de la manga el As perfecto hasta que las baterías lleguen a ser más asequibles. Cuando Renault vende un eléctrico lo vende sin baterías, a precios similares e incluso inferiores a los de un vehículo convencional, con la compra te alquilan las baterías por una mensualidad de entorno 45 a 90 € dependiendo del límite de kilometraje y la capacidad de la batería. Por un lado el cliente se asegura de tener siempre una batería en perfectas condiciones y por otro si aparece algún nuevo avance tendrá siempre lo último en baterías. Dependiendo del uso que se le de al vehículo esta opción puede salir muy rentable.

Otro problema es la actual escasez de puntos de carga, en las grandes ciudades se están implementando con rapidez pero actualmente es necesario instalar un punto de carga en el garaje, para quien lo tenga. Para solucionar los posibles problemas que pueda ocasionar esto hay compañías que dan servicios de grúa gratuita si el vehículo se queda sin carga e incluso algunas facilitan vehículos convencionales para viajes ocasionales largos.
Por suerte el gobierno apoya a los vehículos eléctricos con ayudas en su compra de hasta 6000 €, además están exentos de pagar el impuesto de matriculación. Normalmente esta ayuda se gestiona desde el propio concesionario, pero cuidado, cuando se anuncia uno de estos vehículos en los medios suelen aparecer con la ayuda incluida en el precio. También existen ayudas si se tiene un punto de carga en casa, pudiendo acogerse a una tarifa eléctrica horaria donde habría un segmento de tarifa “supervalle”, desde las 1 a.m. hasta las 7 a.m., en el cual el precio de la electricidad se reduce considerablemente. Para más información pueden visitar todo lo referente a este plan, llamado movele, en www.movele.es
Por último aclarar que no solo existen los turismos eléctricos, también hay en el mercado haciendo uso de esta tecnología motocicletas, cuadriciclos, vehículos comerciales y autobuses.