Revista Todo
Si en la anterior entrega nos centramos en la parte superior del cuerpo, siguiendo con el equipamiento para practicar senderismo, vamos a ocuparnos en ésta del tren inferior, concretamente de los pantalones para senderismo.

Y puestos a adquirir unos, nos surgen algunas preguntas previas que son las que debemos resolver con antelación a su compra. ¿QUÉ NECESITO? ¿PARA QUÉ LOS VOY A UTILIZAR? ¿CUAL ES MI PRESUPUESTO?

Con éstas premisas bien claras, los factores principales a tener en cuenta serán:

Comodidad
En cuanto a la composición de los pantalones, tenemos que volver a desterrar de nuestra elección el algodón, por su capacidad de absorción de humedad/agua. Por ello, los compuestos que se suelen utilizar son poliésteres y poliamidas, con propiedades térmicas excelentes y cómo no, transpirabilidad.

» Leer Más ...

Como en cualquier actividad física que se desarrolle en el exterior, la vestimenta va a variar de la época del año en la que se realice.

La premisa importante es mantener nuestro cuerpo seco y al mismo tiempo abrigado, lo que redundará en nuestro confort mientras desarrollamos la práctica.

En verano nunca deberemos realizar rutas sin camiseta, porque el roce de la mochila nos puede provocar heridas y el sol puede afectar gravemente a nuestra piel.

En épocas frías, se recomienda usar varias capas, de forma que se creen finas capas de aire entre las prendas que nos servirán de aislante, además de permitir quitarnos alguna prenda en caso de que tengamos calor.

Aquí es cuando entra en juego la llamada TEORÍA DE LAS TRES CAPAS, mediante el uso de varios tipos de prendas distintas:
La primera capa (SEGUNDA PIEL) debe ser transpirable, de materiales sintéticos que permiten que el sudor pase de muy manera rápida al exterior. Al hacer senderismo aumentaremos la temperatura del cuerpo y nuestro organismo reacciona mediante el mecanismo de la transpiración: sudamos. Se recomienda que sean lo más ajustadas posible de forma que el sudor pase directo a ellas para poder evacuarlo rápidamente y con ello también evitamos que el aire circule entre la prenda y nuestro cuerpo, lo que podría provocar una bajada de nuestra temperatura corporal.

Esto nos aportará comodidad y evita que la sensación de frío aumente. Por esto, no es aconsejable usar prendas de algodón.

La segunda capa (ABRIGO) con una finalidad distinta de la primera, es la que nos proporciona abrigo, aislamiento térmico, evitando que el calor corporal que generamos escape y nos mantenga calientes. Debe ser también transpirable y favorecer la eliminación del sudor, sin perder por ello sus características de aislamiento. Se suelen utilizar prendas de lana y fibras sintéticas, incluso tejidos mixtos que aúnan la retención de la una con el rápido secado de las otras.

» Leer Más ...

A falta de comentar otros muchos detalles sobre el senderismo que veremos en sucesivas entregas, y metidos ya en el mes de octubre, proponemos la primera ruta a realizar.

Aunque el calendario nos dice que estamos en otoño, la singularidad de nuestra comarca no nos permite aventurar el devenir de las temperaturas.

Pero siendo la propuesta ligera y corta, sólo aconsejar que se eviten las horas centrales del día y como recomendación el amanecer o el atardecer.

La propuesta no podría ser otra que el Sendero Litoral de Torre del Mar, con una longitud lineal de 3,4 kilómetros y una anchura de cuatro metros y que nos permitirá una primera toma de contacto con las salidas pedestres.

Así que, ropa cómoda, zapatillas deportivas y ganas de empezar.

Este sendero comienza en el delta del río Vélez y llega hasta el Puerto de Caleta de Vélez y discurre paralelo al paseo marítimo.

Su piso es de arena compactada (se riega y compacta con frecuencia) y su trazado está perfectamente señalizado y marcado, ya que contiene una serie de paneles informativos separados a una distancia de quinientos metros donde se indica el punto donde nos encontramos exactamente así como la distancia recorrida y la que nos queda por recorrer.

» Leer Más ...

Puesto a avanzar en el tema que nos ocupa, y habiendo hablado ya de la historia, los tipos de senderos, las señales y marcas que nos podemos encontrar, quizás el paso lógico siguiente podría ser en calificar de alguna manera la ruta a realizar, antes de decidirnos a ponernos en marcha.

Y para esto, existe una herramienta tipificada que unifica criterios y que nos va a ayudar a tomar la mejor elección.

Igual que hay sistemas o escalas para valorar la intensidad de un terremoto, el oleaje del mar o la fuerza del viento, para el senderismo nos apoyamos en el MIDE.

Es un método para validar la dificultad y compromiso de la excursiones. Crea una escala de graduación de las dificultades técnicas y físicas de los recorridos, permitiendo clasificarlos para una mejor información.

El MIDE valora de 1 a 5 puntos (de menos a más) cuatro aspectos cruciales en la practica del senderismo:



Evidentemente, y siendo conscientes de la subjetividad que podría conllevar su elaboración, existe un manual de procedimientos del que hacer uso donde se explica como se gradúan los distintos aspectos de dificultad y que debe seguir el informante.

Lo que pretende, en resumen, es poder contar con la información valiosa antes de planificar el recorrido a realizar, ya que amén de herramienta de prevención de accidentes en las excursiones, nos va a adelantar una idea de los que nos vamos a encontrar, y evitar en todo lo posible esas “sorpresas inesperadas” que hagan de nuestra actividad un éxito.

El camino que seguimos es, pensándolo bien, el que merecemos. Ugo Betti
Ya hablamos en la anterior entrega de la clasificación de los tipos de senderos por los colores.

En ésta nos vamos a ceñir a las marcas y tipos de señales que nos podemos encontrar cuando practicamos senderismo. Y para ello seguiremos como patrón-base los colores.

Existen cuatro tipos de marcas principalmente:
Marca de continuidad: Son dos rectángulos paralelos de 10 x 5 cm cada uno separados por un espacio de un centímetro entre ellos. El superior es el de color blanco.

Marca de dirección equivocada: En este caso es un aspa o cruz de San Andrés, de 15 x 3 cm. La marca blanca, de arriba derecha a abajo izquierda, se superpone al otro trazo.

Marca de cambio de dirección: Ahora son dos trazos paralelos que simulan un ángulo de giro. El color blanco es el envolvente.

Marca de cambio brusco de dirección: Muy similar a la de continuidad, a la que se le añade inferiormente un trazo blanco en angulo recto (L invertida)

» Leer Más ...

| 1 | 2 | Siguiente»