Las personas no siempre tienen un lenguaje oral y este hecho hace que como logopedas, tengamos que buscar y asesorar personalmente sobre los medios de comunicación alternativos que sean más convenientes para solventar esa necesidad de comunicación, esa imposibilidad oral de total transmisión de deseos, necesidades, sentimientos, etc. a otros seres humanos.

Arrojando algunos datos, sabemos que alrededor del 25% de los niños con autismo no son verbales, es decir, no poseen un lenguaje oral. En otras patologías como las afasias en las que se ve afectada la capacidad articulatoria, deficiencia auditiva o la parálisis pueden verse una deficitaria comunicación oral, por lo que tenemos que recurrir a sistemas de comunicación aumentativos (para aumentar las posibilidades de comunicación) o alternativos (cuando no existe una posibilidad propia que permita comunicarse y dependen de otros métodos). Estos sistemas para el son un apoyo o alternativa a la misma.

También conocidos como SAAC (Sistemas Aumentativos y Alternativos de Comunicación) se basan en pictogramas (tarjetas con iconos o imágenes que bien pueden ser dibujos o imágenes reales), muy conocido es el sistema PECS, comunicadores digitales, agendas, lenguaje con signos, palabra complementada, gestos, etc.

Uno de los grandes deseos de las familias es que los niños o sus adultos tengan un lenguaje oral. Porque aunque la comunicación no siempre está ligada al lenguaje oral, el avance en esta área desarrolla también otras que fomentan la capacidad humana de autonomía así que una madurez generalizada favorece una mejor dicción o facultades comunicativas.

La correcta adquisición de lenguaje verbal en niños o niñas suele ser un muy buen indicador de la progresión evolutiva, así como los hitos y logros dentro de los márgenes temporales pautados para cada edad. Sería conveniente entrenar desde pequeños en sistemas que potenciasen el nivel motor y auditivo, es por ello muy importante, que los niños puedan adquirir la capacidad de la comprensión correcta del lenguaje para mejorar en otras áreas que están íntimamente relacionadas como hemos mencionado anteriormente.

Existen terapias facilitadoras para potenciar lenguaje que se basan en la combinación de una entonación determinada acompañada por el sonido de un par de tambores o palmas para marcar el ritmo, de esta forma se facilita el mapeo audiomotor. Esto es muy similar al sistema que usan los bebés en su adquisición del lenguaje. Este sistema de aprendizaje de patrones de palabras activa las regiones cerebrales involucradas en los aspectos visuales, auditivos, motores y representaciones mentales

Por tanto, podemos jugar con el interés que suelen tener los niños hacia el lenguaje musical, y convertirlo en algo agradable para ellos y terapéutico a la vez.

Otros métodos como la palabra complementada, el lenguaje de signos o determinados gestos implican no solo el aprendizaje por parte de la persona que lo necesita, si no que también depende de todo el entorno y de la implicación que tengan, por lo que sería conveniente que familiares, amigos y conocidos también aprendiesen el método o al menos se intentasen familiarizar lo máximo posible para hacer la situación mucho más sostenible y favorecer el trato con los pacientes que dependan de los SAAC.

Normalmente siempre hay métodos que bien combinados o en un solo método se adaptan a cada caso según las necesidades y producen bastante progreso en la comunicación del paciente.