En este mes disfrutamos del 14 de febrero…día de los enamorados. Muchas parejas habrán salido a cenar o se habrán comprado algún detallito o flores. Para esta ocasión quería hacer un artículo dedicado a las parejas y al amor desde un enfoque psicológico. He pensado que podría ser interesante explicar una línea teórica ampliamente utilizada en las terapias de pareja y que quizás os pueda ayudar a entender las diferentes relaciones de pareja.

En 1986, el psicólogo estadounidense Robert Sternberg, planteó una interesante teoría del amor, en la que señaló 3 componentes fundamentales: Intimidad (I), Pasión (P) y Decisión/Compromiso (C).
Sternberg diseñó un triángulo en el cual cada vértice corresponde a cada uno de los componentes anteriores. Si una pareja desea saber en qué punto está su relación, o en qué puede reforzarse para encontrar el equilibrio y la estabilidad, es muy interesante que investiguen en este punto, ya que seguro que la información que les proporcione será de gran ayuda. En la escala (o test) que diseñó Sternberg se realizan 45 preguntas acerca de los 3 componentes, intimidad, pasión y decisión/compromiso, que la pareja realiza por separado y de forma individual. Suele ser común que cada integrante que forma la pareja viva la relación de forma diferente, y los resultados del test ofrecen claridad en este respecto.

El término de intimidad en este ámbito se refiere al grado de confianza que existe en la pareja.

Se refiere a las emociones que acercan a la gente, como el respeto, el afecto y el apoyo. Los sentimientos de intimidad son lo que llevan a la gente a querer compartir cosas, a revelar cosas personales y privadas entre sí.

Cuando se habla de pasión, nos referimos a la atracción física. Es un deseo fuerte de estar con la otra persona. La pasión es sexual muchas veces, pero no siempre. Sternberg afirma que la pasión es un sentimiento que crece rápidamente, pero que luego cede poco a poco.

El tercer componente fundamental de este “triángulo del amor” es el compromiso, entendido como la decisión consciente de amar, compartir, estar juntos. Sería cuando decidimos formar parte activa de la relación y formalizar sentimentalmente dicha relación. El compromiso implica tomar una decisión que puede ser a corto o largo plazo. En el corto plazo, el compromiso exige decidir que uno está enamorado. El compromiso a largo plazo implica decidir cultivar y mantener la relación amorosa. En la práctica, esto suele comprender la decisión de compartir planes de vida y a veces formar una familia.

Si quieres saber en qué punto se encuentra tu relación de pareja puedes fijarte qué componentes son más fuertes en vuestra relación. ¿Destaca más la pasión en tu relación pero apenas hay intimidad? ¿Existe mucha intimidad pero la pasión brilla por su ausencia? ¿Qué significan todos estos datos?

En múltiples ocasiones encontramos parejas que están juntos por diversos motivos, pero que realmente no son felices. Si una pareja obtiene puntuaciones bajas en intimidad, pasión y compromiso, posiblemente no haya amor en esa relación. Puede que sigan juntos por otras razones, como el miedo a estar solo/a, o que tengan hijos y prefieran seguir con el esquema de familia típico por no querer romper la inercia del día a día, o decenas de motivos más.

Pero también encontramos parejas que puntúan bajo en algún componente y alto en los demás. ¿Cómo se interpreta este resultado? ¿Qué ocurre si alguien puntúa alto en intimidad y muy bajo en pasión y decisión/compromiso? Pues que nos encontramos con una relación más cercana a la amistad que a la amorosa. Sería como tener un amigo/a con quien nos encontramos a gusto, pero la falta de pasión y compromiso nos darían datos de que esa relación no funciona realmente a nivel amoroso.

Si la puntuación es alta únicamente en pasión y en los demás componentes es baja, nos encontramos con una relación puramente pasional o sexual. Si esa pareja no siente la necesidad de establecer un compromiso ni encuentran la capacidad de relajarse y ser ellos mismos, compartiendo sus emociones y sentimientos (intimidad), estaríamos ante una relación que como pareja puede tener un corto recorrido. La pasión por sí sola no es capaz de sustentar una relación de pareja tal como la entendemos en su plenitud.

Si la puntuación más alta la obtenemos en compromiso, estaríamos hablando de “amor vacío”. Podríamos encontrarnos en este caso en una relación que no funciona, pero en la que seguimos compartiendo nuestra vida con la otra persona por los hijos, por el qué dirán, por no estar solos…

En cuanto a los resultados que se pueden obtener, podríamos hablar de otras combinaciones, como por ejemplo, puntuar alto en pasión e intimidad, pero no en compromiso….o puntuar alto en intimidad y compromiso pero bajo en pasión, y así podemos encontrarnos con múltiples combinaciones, y cada una de ellas tendría un nombre y unas características. A continuación voy a exponer estas posibles combinaciones:


Si al hacer la prueba, nos damos cuenta que nos encontramos en amor romántico o amor vacío, podríamos obtener las claves para poder poner remedio si deseamos conseguir el tan deseado amor consumado, en el que los 3 componentes se encuentran altos y equilibrados.

Un estudio realizado en la Universidad de Santiago de Compostela, “La Teoría de Sternberg sobre el amor. Análisis empírico. (Gonzalo Serrano Martínez y Mercedes Carreño Fernández), expone que aunque los 3 componentes son igualmente importantes para medir y valorar el pulso de la relación de pareja, la mayoría de las parejas que conformaban el estudio elegían la Intimidad como un pilar imprescindible para tener una relación satisfactoria. Este estudio también indica cómo las personas puntúan en función a sus vivencias o experiencias personales, pero también desde el punto de vista ideal. Es decir, cuando tratamos el tema del amor, el ser humano tiende a idealizar cómo deberían ser las relaciones, y puntúan en base a ello.

Ante estos datos, debería explicar que cada pareja es única y con sus propias reglas y estructura. Puede que encontremos parejas felices en las que algún componente no destaca, por la particularidad misma de la pareja en sí. No debemos prejuzgar, ya que el ser humano es muy complejo y lo importante es que cada uno sea lo más feliz posible dentro de una relación que le funcione. La terapia de pareja puede ayudar a mejorar una relación de pareja que se encuentra atascada en algún punto, en la que las personas que la forman no son felices y desean vivir su relación de amor de forma más plena.

“Amar no es mirarse el uno al otro; es mirar juntos en la misma dirección”.
Antoine de Saint-Exupéry.