amanoUna tendencia que podemos ver en las televisiones año tras año es que éstas tienen cada vez marcos más pequeños (a veces prácticamente inexistentes) y son cada vez más delgadas. Sin embargo, que se esté evolucionando en esta dirección tiene un claro perdedor: el sonido.

Con poco espacio donde ubicar los altavoces, éstos deben ser cada vez más pequeños. Por tanto el rendimiento que podemos esperar es bastante pobre, tanto en nitidez como en rango dinámico, lo que se traduce en un sonido muy plano. Afortunadamente, ahora hay en el mercado bastantes opciones para mejorar esto, y en el artículo de esta quincena hablaremos de ellas.

Con mejorar el sonido no sólo estamos hablando de aumentar el volumen del mismo, si no incrementar el rango dinámico para que unos sonidos no enmascaren a otros: muy típico en películas de acción donde los diálogos a veces se pierden entre las explosiones.

Barras y Bases de Sonido
Son la opción más sencilla y posiblemente económica para solucionar el problema que hemos presentado. Se trata de una barra o base que alberga una serie de altavoces de diferentes tamaños para cubrir todo el rango de frecuencias. Las más avanzadas traen un subwoofer separado para potenciar las frecuencias más bajas. La mayor ventaja de esta solución es la sencillez de esta configuración, ya que con un solo elemento (dos si contamos el subwoofer) ya estamos servidos.

Se venden bien como barras de sonido, ideales si tenemos nuestra televisión colgada en la pared, o bien como bases de sonido, que se pueden colocar justo debajo del pie de la misma. Cuidado con los tamaños de las barras, ya que puede darse el caso que las de gran tamaño bloqueen el receptor de infrarrojos de la televisión!

Las conexiones que ofrecen son normalmente HDMI de entrada y salida, conexión óptica para la televisión, entrada de linea para reproductores externos y a veces USB para leer ficheros de música. Las de más alta gama poseen conexión Bluetooth para escuchar nuestra música favorita directamente desde nuestro teléfono móvil.

En cuanto a precios las podemos encontrar desde los 100€ las más básicas hasta precios por encima de los 1.000€, pero no hace faltar irse al extremo más caro para disfrutar de un sonido bastante decente!


Home Cinema
La siguiente opción es la perfecta para aquellos que tengan una buena colección de películas y series en formato físico (DVD o Bluray) y quieran seguir disfrutando de la misma. En este caso la complejidad es algo mayor, ya que normalmente incluyen un reproductor de discos, un set de al menos 5 altavoces y un subwoofer. Aunque los hay inalámbricos, siempre tendremos que estar pendientes de alimentar los distintos elementos con baterías o directamente conectados a la red eléctrica.

Las ventajas de esta solución es que dispondremos de sonido envolvente y una calidad bastante decente. Los inconvenientes están en el mayor número de elementos y el tamaño de éstos.

En cuanto a conexiones normalmente se suelen hacer por HDMI, y las conexiones a los altavoces pueden ser con cable o inalámbricas. Al igual que con las barras, se pueden encontrar con Bluetooth para transferir música. Como punto añadido, si nuestra televisión no es “inteligente”, muchos de estos sistemas integran esta funcionalidad y podremos disfrutar de aplicaciones como Netflix, Amazon Video, Youtube o Spotify.

Los precios de esta solución parten de una base ligeramente más alta que las barras de sonido (estamos hablando de más elementos) y pueden llegar a costar varios miles de euros en los sistemas de más calidad.


Receptores A/V
La solución ideal para los verdaderos amantes del sonido. En este caso hay que adquirir el receptor (unidad central) y los altavoces por separado. Por tanto, podemos comprar aquello que realmente necesitemos y se adecúe a nuestro entorno.

Este es el rey de las conexiones, y todo aquel que haya tenido un receptor A/V sabrá de lo que hablo: conexiones por doquier, analógicas, digitales, de entrada, de salida, ópticas, eléctricas e inalámbricas. Que no nos falte de nada en nuestro centro neurálgico del cine en casa.

La mayor ventaja está en la calidad de sonido que pueden ofrecer, ya que están pensados específicamente para ello. Y entre los mayores inconvenientes podemos mencionar el tamaño, ya que suelen ser bastante voluminosos, y el precio.


Hablando de precio, podemos encontrar buenos receptores A/V por algunos cientos de euros, a los que habrá que sumarle al menos una buena pareja de altavoces. Si disponemos de un receptor con sonido envolvente, siempre podemos añadir más altavoces y disfrutar al máximo de las películas.


Conclusiones
Si queremos mejorar la calidad del sonido de nuestra flamante televisión plana, tenemos muchas opciones en el mercado. Para los más simplistas y que no quieran tener un sistema plagado de elementos: las barras de sonido. Para los que tengan una colección de discos: un sistema de Home-Cinema con reproductor Bluray. Para los más melómanos: un receptor A/V con un buen par de altavoces. Como veis, hay soluciones para todos los gustos y para todos los bolsillos.