amanoEl año 2016 ha comenzado convulso en el entorno futbolístico veleño. En lo deportivo, el Vélez CF permanece con aspiraciones de estar en liguilla en un año en el que dada la carencia de un equipo que destaque sobremanera en el grupo IX de la tercera división y la baja calidad generalizada de las plantillas, lleva a que la mitad de los equipos puedan seguir aspirando a meterse en liguilla de ascenso, terminada la primera vuelta. Un Vélez, el de Lucas Cazorla, que no maravilla, pero que tiene los mimbres como para estar ahí con piezas importantes en cada una de las líneas que peligran siempre en el mercado de invierno que se cierra a finales de este mes de enero. Mientras, dadas las bajas por lesión, sanción o por cuestiones laborales sufridas por el conjunto blanco, el técnico veleño ha echado mano para entrenar o completar convocatorias de jugadores del equipo juvenil de la EF Francisco Castejón de Vélez-Málaga, juvenil asociado al conjunto de tercera. Un conjunto que lidera el grupo malagueño de la 2ª Andaluza juvenil en busca de meterse en Liga Nacional que ha anunciado, según comentó el técnico del Vélez CF tras la conclusión del Vélez-Ejido, no iba a ceder más jugadores a partir de ahora al primer equipo en beneficio de los intereses deportivos del juvenil.

Hagamos historia. Tal como se nos vendió tras la mediación de la concejalía de deportes del equipo de gobierno anterior en junio de 2013, se alcanzaba la fusión entre las entidades de Vélez CF, CD Barrio y Escuela de Fútbol Francisco Castejón de Vélez-Málaga con miras a remar todos a favor y potenciar así además al fútbol local. El concejal de deportes entonces, Jesús Lupiáñez, como se ve en la foto, acompañado por el presidente entonces del Vélez C.F., Emilio Melgares, el presidente del Club Deportivo Barrio, José De las Moras, y el vicepresidente de la Escuela de Fútbol Francisco Castejón, Rafael Peláez, presentaban lo que se presentaba como un importante acuerdo deportivo y a su vez histórico, dadas las desavenencias que siempre hubo en el mundo de los clubes de fútbol en el municipio. En el acuerdo, el equipo de la entonces Preferente Juvenil, ahora 2ª Andaluza, del Vélez CF pasaba a ser el equipo de la Escuela de Fútbol Francisco Castejón, y el Vélez CF tomaba entonces plaza en una categoría inferior, entonces Primera Juvenil, ahora 3ª Andaluza. El CD Barrio, salía en la desaparecida Regional Preferente con la condición de que cualquier jugador podía saltar en un momento dado al Vélez CF como equipo filial en sí. Quedaba fuera del acuerdo el Vélez FC en el que entonces estaba inmerso el actual presidente del Vélez CF, Francis Rodríguez “Ayala”. Además, a la hora de los turnos en regentar el bar, también cedía sus derechos a ello el Vélez CF.

La realidad hoy por hoy es bien distinta a lo que se vendió en la foto. Más si cabe desde la llegada del nuevo equipo técnico esta temporada al Vélez CF encabezado por Lucas Cazorla, en su intento de profesionalizar el trabajo del club con ciertas decisiones que han ido distanciando los intereses de unos y de otros en una fusión que poco a poco fue saliendo a la luz era más ficticia que real. El CD Barrio, equipo que cumple una gran función con chavales jóvenes que intentan foguearse en la Primera Andaluza sénior, hoy por hoy no ha cumplido esa función de ceder a jugadores al primer equipo veleño. En una categoría en la que este año no hay descensos por reestructuración federativa, el conjunto azulón sí está abriendo las puertas, como siempre se le ha valorado, a los jugadores locales con menos minutos o sin salida en el primer equipo con un equipo localista prácticamente al 100%, pero no como equipo filial. Y en la recta final de esta primera vuelta para colmo, salta la bomba en los medios, antes quizás de aclararlo en privado con las declaraciones del técnico veleño y su indignación por la supuest decisión de la Escuela de no ceder jugadores. La reunión llegó a posteriori y se han puesto finalmente unas condiciones entre Escuela de Fútbol y Vélez CF que se presentaron a los medios el pasado día 7 de enero.


La idea vendida y que a la postre parece que fue ficticia por parte de la Concejalía de Deportes encabezada por Jesús Lupiáñez es la normal en cualquier organigrama deportivo que quiera fomentar un club que en principio carece de cantera propiamente dicha como Vélez CF. Partiendo de lo que debe ser una cantera, por encima de los resultados deportivos, que no hacen más que premiar el buen trabajo hecho, debe estar la promoción del deporte en sí y de sus jugadores, con el firme objetivo de que lleguen algún día a formar parte del Vélez CF en este caso. En el caso de un juvenil, es más loable siempre el número de jugadores que llegan a debutar en tercera que un ascenso de categoría, que también debe apoyarse de cara a que los jugadores se formen ante mejores rivales. Pero en el diálogo está la solución. Y esos chavales, que pueden tener cerca el sueño del debut en tercera, por decisiones de directivos, no debían ver frenada esa progresión, por mucho que venga dada ante las bajas del primer equipo. Pero es el objetivo aunque claro está que el escalón es bien alto como para asegurarte los minutos con los mayores aunque el hecho de participar de entrenamientos en un tercera división, sólo ya eso, vale la pena para ellos. Nos decían en la Escuela que para no tener minutos no cede a jugadores que les son muy útiles en el juvenil. Pero los minutos de convocatoria seguro que quedan en la retina y el anhelo de estos chavales. Y en medio, tenemos a un CD Barrio que debería ser el equipo trampolín para ese Vélez, dado que juega en una categoría inferior, y que tampoco lo está siendo también limitado por los condicionantes de las propias categorías. En fin, la polémica está servida y lo que deberían ser buenos tiempos para el fútbol veleño parece que está lejos de la realidad. Acuerdo para lavar una imagen que seguirá manchada, tiempo al tiempo. En fin, a ver qué nos depara este 2016. Suerte a todos.