amanoDing, dong, dang, ding, dong, dang… es el sonido de nuestras campanas de la Iglesia de San Juan que normalmente, aunque a destiempo, ya que urge su reparación, suenan convocándonos a todos los fieles a la celebración de la Santa Misa, sobre todo los domingos, que para los cristianos es el día grande a celebrar. Cada domingo se recuerda la Resurrección de Jesucristo, la muerte ha sido vencida por la Vida y una Vida eterna. Toda la pasión de Jesús tiene su sentido y todo tiene un final feliz. Se celebra la Vida abundante que Jesucristo nos da a todos aquellos que tomamos su mismo Cuerpo y su misma Sangre. Se recuerda también que nuestro Padre Dios es el Creador del Universo y que todo lo que Él ha creado lo ha hecho bien y todo posee la impronta de su bendición, por eso también cada Domingo celebramos la Creación que ha sido entregada al ser humano para que éste la administre, la cuide y fecunde frutos de vida y de amor.


Tilín tilín tilín, tilán tilán tilán… son las vibraciones de las campanillas que utilizamos en nuestras Estaciones de Penitencia que nuestros mayordomos que organizan el desfile procesional utilizan para que todas las secciones de penitentes, mantillas, bandas y agrupaciones musicales sepan cuando debemos de parar y descansar, y cuando debemos caminar lentamente o apresuradamente. Campanas que nos marcan en el itinerario procesional donde paramos o avanzamos. El camino de un desfile procesional es muy parecido al caminar de nuestra vida biológica, familiar, social, laboral o religiosa…pues hay momentos donde descansamos y otros momentos donde avanzamos y siempre nos dan señales, esas campanitas son las intuiciones, las revelaciones de Dios en la Oración, los consejos de buenos amigos, o ese quinto sentido que muchas personas poseen. Todos necesitamos también de esas campanitas.


En Navidad también suenan las campanas acompañadas de cascabeles, platillos, sonajas y zambombas. Estas campanas son el signo de la alegría por el Nacimiento del Señor en medio del pueblo. Es en la tradicional y bonita Misa de Nochebuena o Misa del Gallo, donde las campanas a las doce de la noche, al recordar el Anuncio del Ángel a los Pastores del nacimiento de Jesús, redoblan con tonos de gozo y de júbilo, y todos nos sumamos entonando el cántico del Gloria. Esas mismas campanas también a las doce de la noche tocarán a Gloria la Noche de la Vigilia Pascual en el culmen de la Semana Santa, la gran Celebración cristiana que tenemos que seguir redescubriendo y participando de esta solemne Misa, la más importante del año.


Hay otras campanas o campanitas que también suenan a lo largo del año por nuestras calles, avenidas, barriadas y bloques de vecinos en la cercanía o en la lejanía de nuestra capacidad de atención sensorial, dependiendo de nuestra conciencia social y solidaria. Me refiero de manera metafórica a tantas personas, Colectivos, Asociaciones, ONG y Parroquias… entre otros, que van socorriendo numerosos y difíciles casos de necesidades básicas de nuestros vecinos de nuestra Ciudad de Vélez-Málaga. Estas campanas no tienen sonido, ni pretenden tenerlo, pues lo que tu mano derecha hace que no lo sepa tu izquierda, nos dicen los Santos Evangelios, aunque también nos dice el Evangelio que lo que hemos conocido gratuitamente démoslo a conocer y pregonémoslo desde las azoteas…todo se compagina y tiene que tener su justo equilibrio. ¿Y cómo es posible que una campana tenga movimiento, repique y no emita sonido? Así de discreta es la caridad y así debe ser la ayuda al prójimo, y sé por experiencia propia y con datos de conocimientos que existen muchas personas y grupos en nuestro pueblo que vibran de caridad y de solidaridad extendiendo así el verdadero mensaje cristiano: ama a Dios y ama a tu prójimo, desde Dios, comprométete y haz algo por suavizar o acompañar los sufrimientos y padecimientos de la gente que está más próxima a ti. Hay muchas cosas que no se deben de contar, pero a veces hay que decir con pelos y señales los problemas de nuestra gente, para que así despertemos a la solidaridad, seamos más optimistas y creamos también en las personas buenas que se preocupan de los demás.
También quiero hacerme ver que yo soy como todas las personas y me tengo que recordar que la ayuda que hago a mi prójimo es propia de la vida cristiana y de la vida fraterna que Dios tiene y por lo tanto a mí nada me pertenece, y si somos hermanos la ayuda la hacemos de corazón, de forma natural y espontánea; así debe de ser nuestra ayuda al prójimo o nuestro acompañamiento en sus necesidades básicas.

Siempre de tú a tú y nunca creyéndome yo grande, pues yo soy el pequeño, el que tiene que aprender continuamente de los demás. ¡Qué mensaje tan bonito en palabras y qué complicado imitarlo y hacerlo realidad en el día a día! Las Campanas de Navidad suenan así en Vélez-Málaga… con la gran recogida de Alimentos en las Grandes Superficies de la mano del Banco de Alimentos el 27 y 28 de noviembre, la 6ª Cena Benéfica para Caritas que organiza el grupo de las Cofradías y Hermandades Amigos de san Juan, la Puesta en escena dedicada sus beneficios a Caritas del Grupo APAMAR en el Teatro del Carmen, el Mercadillo Solidario de san Juan, el Puchero Solidario que reparte la Asociación contra la Pobreza y la Exclusión Social, las distintas donaciones de productos de limpieza, juguetes y ropa infantil que aportan los niños de nuestras Catequesis, la 4ª Gala Benéfica que organiza la Asociación de Amigos de san Isidro del Trapiche, las visitas de nuestros niños de Perseverancia a los Enfermos y abuelos de nuestra feligresía, el 6º encuentro intercultural de navidad del Grupo de Pastoral de Migración de nuestra Parroquia, el Concierto Solidario de los Electroduendes a beneficio del Comedor Social Emaús, la 8ª Cena de Nochebuena que organiza la Parroquia de san Juan, la entrega de juguetes a las familias desde el Comedor Emaús, el Partido Solidario de Rugby aportando como entrada un juguete destinado a las familias necesitadas…y muchas más campanas que suenan y que no dejan de sonar, pues en Navidad repican pero también durante el resto del año y por supuesto como dije anteriormente, suenan muchísimas más campanas en otras Parroquias, en otros grupos, en otros Colectivos, Asociaciones y ONGs...detrás de cada acción, actividad o aportación hay muchos rostros de personas que se creen eso de ser hermanos los unos de los otros y hay muchos rostros avergonzados que reciben un respiro ante sus graves problemas.


¡Qué repiquen las campanas de la solidaridad en Vélez! ¡...y ánimo campaneros, no decaigáis con vuestros volteos y repiques de caridad, de fraternidad y de amor al prójimo!


imagen: gracefilledworld.com