amanoEn el artículo de este mes vamos a tratar un tema que en los próximos años va a dar bastante que hablar: La conectividad en los automóviles actuales. Los coches se están volviendo cada vez más inteligentes y a la hora de cambiar nuestro vehículo no sólo miramos sus prestaciones mecánicas, si no que el aspecto multimedia cobra mucha más importancia.

En la historia de la multimedia en los coches hemos pasado por cintas de audio, CDs, algunos más afortunados con DVD y una pequeña pantalla, evolucionando hacia el mundo del MP3 en forma de USB y tarjetas de memoria, y finalmente mandando directamente la música desde nuestro teléfono al sistema de sonido. Pero siempre hemos querido un poco más, poder acceder a todos nuestros datos y funcionalidades dentro de nuestro Smartphone.


El presente

Ahora mismo tenemos dos grandes competidores, que han trasladado su batalla en los Smartphones al terreno de la multimedia dentro del coche. Estamos hablando por supuesto de Google con su Android Auto y de Apple con su Apple CarPlay. Los distintos fabricantes de vehículos se están posicionando a un lado y otro de la balanza, pero lo más interesante son los fabricantes como Ford que incluirán soporte para ambos sistemas en sus vehículos. De esta forma no perderán clientes potenciales por el hecho de no poder conectar sus teléfonos.
Ambos sistemas tienen posibilidades similares, como control de voz, acceso a la música que tengamos disponible en nuestro teléfono, contactos, manos libres, mensajes, navegación, etc. Cada uno por supuesto con su estilo propio, pero muy parecidos en cuanto a funciones.


Un paso más

Pero el progreso no se parará en el aspecto multimedia de los coches conectados. Estamos ante una revolución mucho más grande que todo eso, y que cambiará la forma en la que conducimos. La marca de coches eléctricos Tesla nos lo ha demostrado recientemente con la incorporación de conducción semi-autónoma en sus Model S. Este coche es capaz de cambiar de carril y tomar curvas por él mismo, sin que el usuario intervenga para nada: lo más novedoso de esto es que todos los Teslas del mundo actúan como un único sistema. Esto permite que cuando un coche “aprende” a tomar una curva de forma óptima, el resto de Teslas del mundo adquiere el mismo conocimiento.

Y como siguiente paso, podemos ver el coche totalmente autónomo de Google, que nos puede llevar de un sitio a otro sin tener que preocuparnos por nada. Eso sí, ¡tenemos que confiar en que los algoritmos de conducción nos lleven de forma segura!


Conclusiones

Estamos ante una muy interesante etapa en el mundo de la automoción, que si bien está salpicada por recientes escándalos en materia de emisiones por gran parte de los fabricantes de automóviles diésel, nos garantizará una gran cantidad de sorpresas en los próximos años.

Como ya he comentado anteriormente, siempre hay que tener cuidado con los avances tecnológicos en los coches, ya que siempre serán susceptibles de ataques por parte de Hackers, lo que los puede convertir en un arma muy peligrosa. No obstante, a medida que las medidas de seguridad sigan avanzando, el futuro está en los coches eléctricos, los coches conectados y finalmente en los coches autónomos. En mi opinión los coches autónomos revolucionarán el concepto que tenemos ahora de poseer un coche, ya que la idea es tener una flota de coches autónomos llevando gente del punto A al punto B. Además de ser bastante más seguros que los coches actuales conducidos por personas, ¡ya que a día de hoy todos los accidentes que han involucrado coches autónomos siempre han sido causados por humanos!