amanoLa psoriasis consiste en una superproducción de células cutáneas, creando un amontonamiento de células muertas, una piel más espesa, placas rojas gruesas o en gotas y que están cubiertas de fragmentos de sustancias córneas blanquinosas. Si tienes psoriasis, estás entre los 2% de la población del mundo que padece esta enfermedad.

Desde el punto de vista de la BioNeuroEmoción, en el caso de la psoriasis, hay dos conflictos simultáneos de separación: uno en fase de curación (que causa el enrojecimiento e inflamación o parches rojos) y otro en el mismo sitio, en fase activa (que causa la descamación). Los dos conflictos diferentes de separación afectan la misma o las mismas partes del cuerpo. La razón por la que remiten, es que la persona entra y sale contínuamente del conflicto: cuando activa el conflicto, remite la inflamación y cuando lo resuelve, la inflamación regresa, con las pistas sensoriales asociadas al conflicto emocional. Mas concretamente, siempre observamos una ambivalencia entre querer y no querer separarse.

La piel se vuelve como una coraza, tu cuerpo se defiende protegiéndose. Detrás de toda defensa hay miedo a ser heridos. Cuanto más robusta la coraza, más sensibilidad y más miedo escondidos.

También, sueles ser hipersensible y tienes una gran necesidad de amor y cariño que no está colmada, recordándote quizás otro período difícil de tu vida. En ese momento, tienes probablemente un gran sentimiento de abandono o de estar separado/a de alguien o de algo que querías mucho.

En la naturaleza un conflicto de pérdida de contacto es generalmente mortal, es por tanto un conflicto ¡muy importante!, ya que, ante todo, somos seres biológicos.


La psoriasis indica un doble conflicto de separación, que puede ser por:

- Conflicto de doble separación, es decir frente a dos personas o situaciones diferentes. Podría ser una separación de los dos padres cuando era niño. La doble separación puede ser con la madre y con uno de los hermanos o hermanas, o con el cónyuge y un proyecto de trabajo (“mi bebé”), o cualquier otra combinación que implique una separación con dos personas o dos situaciones que ama.
- Conflicto de contacto obligado y al mismo tiempo necesidad de protegerse. La psoriasis es una manera que tiene tu cuerpo de protegerse contra un exceso de acercamiento físico y de protegerse contra tu vulnerabilidad. El hecho de estar o de sentirte separado te impide tener este contacto, sobre todo con relación al tacto, por lo tanto de la piel, con estas personas a quienes amas. En este caso, deseas tener ese contacto, pero al mismo tiempo no quieres porque te hace daño.
Estos conflictos están relacionados, en la mayor parte de los casos, con el padre o cualquier tipo de figura paterna. El grito del alma es: “¡Papá necesito que me abraces!”
Ahora, tienes tanto miedo de estar herido que quieres guardar cierta distancia entre tú y los demás. Vives, pues, un conflicto interior entre tus necesidades de acercamiento y tu miedo el cual te hace poner distancias.

¿Qué hacer?

Debes pues, liberarte de ciertos esquemas mentales y actitudes que se han acumulado y que, ahora, ya no tienen razón de ser, ya que están apagados y muertos. Acepta ahora tu sensibilidad; aprende a hacer cosas para ti y no sólo en función de lo que los demás esperan de ti. Y aunque la psoriasis haya ocurrido probablemente después de un suceso doloroso o de un golpe emocional, acepta que esto forme parte del proceso natural de la vida y de tu crecimiento y que te vuelva más fuerte y más sólido interiormente.